La Ciudad de la Esperanza | Cambio Climático y la Infancia
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Cambio Climático y la Infancia

24 Ene Cambio Climático y la Infancia

Los jóvenes en la actualidad son conscientes de la necesidad de proteger el medioambiente. Cuando se les pide que hagan una lista de los problemas que más les preocupan, el cambio climático es una de las cuestiones principales. No se equivocan al preocuparse. Si bien tenemos todavía mucho que aprender sobre las consecuencias del cambio climático, el desarrollo económico y social no puede ser sostenible a menos que nos enfrentemos de un modo decidido a este problema, que en el futuro podría sumarse a la inseguridad que deben afrontar algunas de las personas más desprotegidas de los países vulnerables. Las nuevas cifras publicadas a principios de este año muestran un firme avance en la supervivencia infantil, lo que incluye un descenso en el número anual de fallecimientos de menores de cinco años.

A escala mundial, la mortalidad infantil ha alcanzado mínimos nunca vistos y está por debajo de los 10 millones anuales: 9,7 millones, frente a los 13 de 1990. La ampliación de servicios básicos como la atención primaria de la salud, los programas de nutrición y un suministro apropiado de agua y saneamiento han salvado millones de vidas jóvenes, evidenciando que el progreso para la infancia es posible. Aún así, la pérdida de 9,7 millones de vidas jóvenes cada año es inaceptable, y debemos seguir adelante y acelerar el progreso. Esta labor no debe verse amenazada o socavada por decisiones con poca visión de futuro que causan un daño permanente al medio ambiente.

En 2006, los delegados infantiles en el Cuarto Foro Mundial del Agua, en Ciudad del México, desafiaron a dirigentes y encargados de formular políticas diciendo: “Nosotros, los niños y niñas del mundo, estamos dispuestos a trabajar con ustedes. ¿Están ustedes dispuestos a trabajar con nosotros?” La respuesta debe ser un “sí” rotundo, porque lo que es bueno para la infancia –reducir la contaminación, salvaguardar la educación y la salud, preservar la diversidad medioambiental, proteger las fuentes de suministro de agua, aumentar el acceso a un saneamiento adecuado– también lo es para el planeta.

 

Ann M. Veneman

Directora Ejecutiva, UNICEF

(Cambio Climático y la Infancia, UNICEF).

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